Hablar de América Orgánica no es simplemente hablar de una marca. Es comprender cómo una decisión puede cambiar la vida de agricultores, familias y comunidades enteras. Fundada en 2012 en Venezuela y expandida al Perú desde 2014, América Orgánica llegó para responder a una pregunta urgente: ¿Cómo podemos alimentarnos mejor sin dañar nuestra salud, ni el planeta, ni a quienes producen nuestros alimentos?
En Perú, donde la tierra es fértil, diversa y llena de historia, la marca encontró su propósito. Poco a poco tejió una red que hoy conecta a más de 1,500 agricultores vulnerables con consumidores que buscan salud real, sabor auténtico y alimentos libres de tóxicos. Y lo hizo con un modelo de impacto 360° que no solo vende productos: transforma vidas.
Desde 2021, América Orgánica es una
Empresa B certificada, con un puntaje de
93.4, muy por encima del promedio global. Esto significa que no solo cumple estándares: los supera. Lo logra porque mejora la calidad de vida de agricultores, protege ecosistemas, impulsa comercio justo, regenera suelo y ofrece productos realmente saludables a las familias peruanas.